Este tío va haciendo amigos allá por donde va. Hace un par de semanas se encaró con pescador bretón porque éste último se atrevió a comparar los salarios de ambos. Ahora le ha tocado a los agricultores. Se estaba dando el presidente francés  un baño de multitudes en el Salón de la Agricultura el sábado pasado cuando se le ocurrió intentar saludar al agricultor equivocado. Reproducimos (más o menos) la discusión:

 Agricultor:”Eh no, no me toques”.

 Sarkozy:”Pues piérdete”.

 A:”Que me ensucias”.

 S:”Piérdete entonces, pobre imbécil”.

Éste es el respeto de la derecha que se autodenomina “liberal” por todos los trabajadores que no le ríen las gracias. Seguro que el presidente gabacho estará pensando ya en sustituir a estos currantes por dóciles ecuatorianos.

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